El tráfico
de mujeres y niños se ha convertido en una industria lucrativa,
cuyos tentáculos toman de América Latina la materia prima
a ser exportada.
El Protection Project
(Proyecto Protección), instituto de investigación sobre
derechos humanos de la Johns Hopkins University, Washington, realizó
un amplio estudio a petición de la Organización Internacional
para la Migraciación, que fue presentado en noviembre del año
pasado en la Conferencia Hemisférica sobre Migración Internacional:
Derechos Humanos y Tráfico de Personas en las Américas,
celebrada en Chile.
La investigación
se extendió a 36 países del continente, incluyendo Venezuela.
De acuerdo con el
informe, el tráfico de personas sustenta varios negocios: prostitución,
turismo sexual, pornografía, trabajo forzado, adopciones ilegales,
venta de órganos y reclutamiento para milicias.
Trata
de blancas:
El estudio revela una ruta sexual de Venezuela a Europa. Desde el país
se trafican mujeres y niños a varios países de ese continente
para ser comercializados con fines sexuales. A las féminas en
ocasiones se las llevan con falsas promesas de empleo como camareras,
bailarinas o trabajadoras domésticas.
También el
territorio nacional sirve de receptor de ecuatorianas y dominicanas.
Para 1997, el Ministerio
de Salud tenía un registro de 350 mil prostitutas en el país.
14 % eran extranjeras. La edad promedio de los niños que se prostituyen
es de 12 años.
Niños
desaparecidos:
El informe Somos Noticia de CECODAP, destaca que entre septiembre de
2001 y agosto de 2002, desaparecieron dos mil 17 menores, 74 % eran
muchachas. Las desapariciones pueden estar asociadas a la explotación
sexual. La explotación infantil incluye el trabajo doméstico.
En Venezuela, 25 % de las mujeres de servicio son menores de 10 años,
cita el Protection Project.
Guerra
ajena:
De la nación bolivariana también salen pequeños
para formar parte de acciones militares. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia (FARC) ha secuestrado niños de Venezuela y los ha
usado como soldados. El reporte de la organización estima que
dos mil 500 menores están alistados en las milicias.
El tráfico
de bebés para ser adoptados ilegalmente ocurre, principalmente,
desde honduras, Ecuador, El Salvador, Venezuela y Guatemala. En este
último, se calcula que entran 20 millones de dólares anuales
por este comercio.

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Noticias, 11 de abril 2003