Los
derechos humanos de los niños, y las normas a las que deben aspirar
todos los gobiernos para fomentar el cumplimiento de estos derechos,
se encuentran articulados de forma precisa y completa en un tratado
internacional de derechos humanos: la Convención sobre los Derechos
del Niño. La Convención es el instrumento de derechos humanos que más
ratificaciones ha recibido en toda la historia, ya que todos los países
del mundo excepto dos han aprobado sus disposiciones. Esta amplia aceptación
sirve para incrementar el protagonismo de los niños y las niñas en la
tarea de lograr el respeto universal de los derechos humanos. Al ratificar
el instrumento, los gobiernos nacionales se han comprometido a proteger
y asegurar los derechos de la infancia y han aceptado su responsabilidad
ante la comunidad mundial por el cumplimiento de este compromiso.
Basada
en diversos sistemas jurídicos y tradiciones culturales, la Convención
sobre los Derechos del Niño está compuesta de una serie de normas y
obligaciones aceptadas por todos que no son negociables. Estipula los
derechos humanos básicos que deben disfrutar los niños en todas partes,
sin discriminación alguna: el derecho a la supervivencia; al desarrollo
pleno; a la protección contra las influencias peligrosas, contra el
maltrato y la explotación; y a la plena participación en la vida familiar,
cultural y social. Todos los derechos descritos en la Convención se
ajustan a la dignidad humana y el desarrollo armonioso de todos los
niños y las niñas. La Convención protege los derechos de la niñez al
estipular pautas en materia de atención de la salud, la educación y
la prestación de servicios jurídicos, civiles y sociales. Estas pautas
son puntos de referencia que sirven para medir el progreso. Los Estados
Partes de la Convención están obligados a establecer y poner en práctica
todas las medidas y políticas de conformidad con el interés superior
del niño y de la niña.
La
Convención sobre los Derechos del Niño es el primer instrumento internacional
jurídicamente vinculante que incorpora toda la gama completa de derechos
humanos: derechos civiles y políticos así como derechos económicos,
sociales y culturales.