|
Obstáculos y progresos
En el decenio
posterior a la aprobación de la Convención sobre los Derechos del
Niño se lograron mayores avances en el cumplimiento y la protección
de los derechos de la infancia que en ningún otro período comparable
de la historia de la humanidad, y los derechos de la infancia ocupan
una posición mucho más visible que antes en los temarios públicos
y políticos. Los progresos en la aplicación del sistema de gobierno
democrático y el mayor respeto por los derechos humanos en muchos
países han contribuido a estos avances.
La ratificación
casi universal de la Convención sobre los Derechos del Niño ha impulsado
la ratificación de otros instrumentos fundamentales de derechos humanos,
y cada vez hay más Estados comprometidos en el respeto y la aplicación
de los temarios de derechos humanos mediante la creación de Planes
Nacionales de Acción que incorporan metas específicas, sobre cuya
base se verifican los progresos realizados.
Es posible observar
ya grandes conquistas en la esfera de los derechos de la infancia:
-
En
todos los lugares del mundo han surgido instituciones, estructuras,
programas y medidas destinadas a promover los derechos de la infancia.
Las ONG y otros organismos de la sociedad civil han aparecido en la
escena con opiniones innovadoras y muy firmes sobre la defensa de
los derechos de la infancia.
-
La
realización de una reforma legislativa en favor de los derechos de
la infancia ha sido con frecuencia el resultado del examen exhaustivo
y obligatorio de la legislación nacional que se lleva a cabo en el
marco del proceso de presentación de informes sobre la Convención.
También como resultado de este proceso, los Estados han adquirido
un nuevo impulso para alcanzar las metas de supervivencia y desarrollo
infantil.
-
Los
Estados han comenzado a reaccionar ante la violencia y la explotación
extremas, así como el maltrato y el abandono, que forman parte de
la realidad de millones de niños. Los principios que exigen que los
niños sean protegidos de "toda forma de violencia física y mental"
han abierto la esperanza de que muy pronto se puedan reducir las muchas
formas de violencia de los adultos contra los niños.
-
Debido
al principio de no discriminación que propugna la Convención, los
Estados han logrado grandes avances en el cumplimiento y protección
de los derechos de los niños olvidados e invisibles, es decir, los
niños refugiados, los niños que se encuentran en instituciones, los
niños trabajadores o explotados por otros medios, los niños que viven
o trabajan en las calles y los niños que han sido comprados y vendidos
a través de las fronteras.
-
Los
Estados han adquirido la obligación de asegurar que sus definiciones
del concepto de infancia cumplen con las normas establecidas en la
Convención sobre los Derechos del Niño.
-
Los
Estados han organizado sistemas especializados de justicia juvenil
que se concentran en la reintegración en la sociedad y evitan —siempre
que sea posible— criminalizar a los niños y privarlos de la
libertad.
-
También
se han alcanzado grandes progresos en la tarea de asegurar que las
opiniones de los niños se escuchan, se respetan y se toman en cuenta
—en el marco de las familias, las comunidades y los Estados—
cuando se llevan a cabo actividades, se definen las políticas y se
evalúan los resultados.
Los retos del
futuro
A pesar de los
notables progresos alcanzados en el avance de los derechos de la infancia,
todavía queda mucho por hacer. Los progresos han sido desiguales,
y muchos países se encuentran a la zaga con respecto a otros en la
tarea de conceder a los derechos de la infancia la importancia que
merecen en los temarios nacionales.
-
Todos
los años, unos 12 millones de niños menores de cinco años mueren en
todo mundo, la mayoría por causas que pueden prevenirse fácilmente.
-
Unos
130 millones de niños en los países en desarrollo no reciben enseñanza
primaria, y la mayoría de ellos son niñas.
-
Unos
160 millones de niños padecen de desnutrición grave o moderada.
-
Unos
1.400 millones de niños no tienen acceso al agua potable y 2.700 millones
carecen de un saneamiento adecuado.
-
Los
sistemas de justicia juvenil de algunos Estados son cada vez más punitivos,
y en esos países se golpea a los niños, la policía los detiene de
forma arbitraria y se les obliga a compartir prisiones con adultos
en condiciones inhumanas.
-
Muchos
niños languidecen en orfanatos y otras instituciones, sin recibir
una enseñanza y una atención de la salud adecuadas. Estos niños reciben
muy a menudo maltratos físicos.
-
Unos
250 millones de niños participan en alguna forma de trabajo. Hay muy
pocas medidas sistemáticas para eliminar la explotación infantil que
tomen en cuenta las necesidades de los niños.
-
Los
conflictos armados en todo mundo siguen acortando y arruinando las
vidas de millones de niños. El año pasado, unos 300.000 niños sirvieron
como soldados de los ejércitos nacionales. Muchos de estos niños murieron
o fueron heridos en combate, y numerosos niños fueron obligados a
asesinar y a mutilar a otros.
A finales del
siglo XX, hay cada vez más una mayor toma de conciencia en todo el
mundo sobre los problemas que afectan a los niños y el compromiso
para resolverlos. Pero nuevos problemas —como por ejemplo el
VIH/SIDA, que ha dejado ya huérfanos a millones de niños y afecta
diariamente a miles más— amenazan con anular en numerosos países
varias conquistas sanitarias y sociales que costaron grandes esfuerzos.
Pero los niños y las niñas del mundo han recibido una promesa que
todavía está en pie. Las vidas de millones de niños y de niñas sufrirán
si esta promesa no se cumple.
|
|