Desarrollan
nuevo tratamiento
para
los niños con VIH-sida
Considerada una
de las mayores plagas del siglo XX, el sida aún no tiene cura,
pero se han desarrollado tratamientos que aumentan las posibilidades
de que la enfermedad no se manifieste. Incluso, según el especialista
Xavier Saéz-Llorens, médico infectólogo panameño
reconocido mundialmente en el tratamiento de niños con VIH,
los nuevos tratamientos pueden permitir que la persona infectada viva
mucho más tiempo, convirtiendo el sida en una enfermedad crónica.
El doctor Saéz-Llorens
llegó a Lima para asistir a la conferencia organizada por Abbot
Laboratorios en la que se informó sobre la nueva terapia antirretroviral
para niños con VIH. Este tratamiento fue aplicado a 100 niños
de diversos lugares de Estados Unidos, Canadá, Argentina, Bahamas,
Panamá y Sudáfrica. No se trata de un tratamiento novedoso,
según declaró el especialista, es simplemente un medicamento
más potente que los anteriores. El virus se hace resistente
muy rápidamente a los medicamentos, por ello se pensó
en combinar los fármacos para evitar la resistencia del virus
y así prolongar la vida de las personas.
En este nuevo
tratamiento se emplearon tres medicamentos aplicados en tres diferentes
momentos de acción. Los niños que participaron fueron
divididos en dos grupos. El primero ya utilizaba algunos fármacos
como el d4T y 3TC, y se les añadió el medicamento de
Abbott Laboratorios: Kaletra. El segundo grupo nunca había
recibido tratamiento. A este se les aplicó Kaletra, neviparina
y 1-2 NRTIs.
Ambos grupos reaccionaron
favorablemente al tratamiento. Las posibilidades de no detectar el
virus en la sangre de los niños alcanzaron un 80%, frente a
las terapias aplicadas hasta ese momento que solo habían logrado
un 30% a 40%.
Para un niño
no tratado la expectativa de vida en promedio es de dos a tres años,
los adultos pueden llegar a vivir de diez a doce. Pero si se trata
adecuadamente con los nuevos tratamientos desarrollados y se sigue
la medicación al pie de la letra, una persona puede vivir más
tiempo con la enfermedad, señala el doctor Sáez-Llorens.
La diferencia
entre la expectativa de vida que puede tener un niño y un adulto
se debe a tres factores. Primero, la carga viral en la sangre del
niño es diez veces mayor que en la del adulto. Esto se debe
a que el infante recibe el virus directamente de la sangre de la madre,
mientras que el adulto se infecta a través de una relación
sexual. Así, mientras el adulto promedio no tratado puede tener
de 50 mil a 100 mil partículas virales por milímetro
de sangre, el niño puede alcanzar el millón.
Otro de los factores
consiste en el sistema inmunológico poco desarrollado del niño
al momento de adquirir el virus. Finalmente, no existen medicamentos
apropiados para ellos. Es mucho más fácil desde el punto
de vista de producción farmacéutica hacer cápsulas
o tabletas que líquidos o jarabes para niños.
Actualmente hay
aproximadamente 42 millones de personas infectadas con VIH, de las
cuales 3,2 millones son niños, y cada día se infectan
dos mil más. Según un estudio realizado por la Unaids
(Joint United Nations Programme on VIH/sida) en el 2001, en el Perú
se detectaron 1.500 casos de niños con VIH.
El tratamiento
es costoso. Dar triple terapia sobre todo con fármacos modernos,
hacer pruebas de laboratorio, dar atención médica, nutrición
adecuada, quitarle el pecho materno y darle lactancia natural de una
madre sustituta, todo eso puede costar fácilmente mil o mil
quinientos dólares por mes, por niño. El acceso a los
medicamentos es un problema serio, concluye el especialista.
El
Comercio
Fecha: 27 de abril del 2003