Qué
Hacer
Informe cualquier sospecha de abuso sexual. Si el abuso ocurre en
la familia, repórteselo a la Agencia de Protección Infantil
(Child Protection Agency) local.
Si el abuso ocurre
fuera de la familia, infórmeselo a la policía o a la
oficina del fiscal de su distrito (district attorney's office). Los
individuos que informan de buena fe los abusos están inmunes
de ser procesados judicialmente. La agencia que recibe el informe
conducirá una investigación y tomará la acción
necesaria para proteger al niño/niña.
Los padres deben
de consultar con su pediatra o médico de familia, quien podrá
referirlos a un médico que se especialice en la evaluación
y el tratamietno del abuso sexual. El médico que examine al
niño podrá evaluar su condición y dar tratamiento
a cualquier problema físico causado por el abuso; podrá
también obtener evidencia que ayudará a proteger al
niño y le asegurará que todo está bien.
El niño/niña
que ha sido abusado sexualmente deberá someterse a una evaluación
siquiátrica por un siquiatra de niños y adolescentes
o por otro profesional de la salud mental calificado para determinar
cómo le ha afectado el abuso sexual y así determinar
si necesita ayuda profesional para superar el trauma del abuso. El
siquiatra de niños y adolescentes también puede ayudar
a otros miembros de la familia que puedan estar muy afectados por
el abuso.
Aunque la mayor
parte de las acusaciones de abuso son verdaderas, puede haber acusaciones
falsas en casos de disputas sobre la custodia infantil o en otras
situaciones. En algunas ocasiones la corte puede pedirle a un siquiatra
de niños y adolescentes que le ayude a determinar si el niño/niña
está diciendo la verdad, o si le hará daño prestar
testimonio en corte acerca del abuso.
Cuando el niño/niña
tiene que testificar, se pueden tener consideraciones especiales (tales
como el uso del video para grabar el testimonio, pausas frecuentes,
la exclusión de expectadores o la opción de no tener
que mirar al acusado) las cuales hacen la que la experiencia cause
menos estrés.
Los adultos, dada
su madurez y conocimiento, siempre son los culpables en los casos
de abuso. Nunca se le debe de echar la culpa al niño que ha
sido abusado.
Cuando el niño
hace una confidencia a alguien acerca del abuso sexual, es importante
darle apoyo y cariño; éste es el primer paso para ayudar
al niño a que restablezca su confianza en los adultos.
La
AACAP (American Academy of Child and Adolescent Psychiatry)