Recomendaciones para
sensibilizar respecto
a los derechos de la infancia
Los
profesionales de los medios de comunicación deberán desarrollar
estrategias destinadas a fortalecer el papel que desempeñan al
proporcionar información sobre todos los aspectos de los derechos
del niño. Las siguientes recomendaciones tienen como finalidad
sensibilizar acerca de la importancia de los derechos de los niños.
1.
Formación de los periodistas y educación de los medios
de comunicación:
a) Las cuestiones éticas deberían ser más puestas
en valor en la formación periodística, especialmente en
lo que se refiere a las normas deontológicas relativas a los
reportajes sobre los problemas que atañen a los niños.
Documentos tales como la Convención sobre los Derechos del Niño
y su significación para los medios de comunicación, así
como ejemplos de buenas prácticas en el seno de los medios de
comunicación, podrán servir como base para impartir cursos
de formación y elaborar manuales dirigidos a los periodistas
y a otros profesionales de los medios de comunicación.
2.
Crear las condiciones que favorezcan
un periodismo profesional:
a) Los gobiernos y las autoridades públicas deberán colaborar
con los medios de comunicación y con otras categorías
de la sociedad civil para crear un marco jurídico y cultural
relativo al periodismo, especialmente mediante una legislación
sobre la libertad de información y el respeto de un periodismo
independiente.
b) Los profesionales de los medios de comunicación deberán
admitir que la libertad de expresión debe ir a la par con otros
derechos humanos fundamentales, incluido estar libre de toda explotación
e intimidación. En su evaluación de los méritos
relativos a diferentes reivindicaciones, sopesarán cuidadosamente
los hechos y no se permitirán dejarse guiar por consideraciones
meramente comerciales o políticas.
c) Es preciso sostener el diálogo entre las empresas de los medios
de comunicación, los periodistas y los realizadores de programas,
por una parte, y las categorías pertinentes de la sociedad civil,
por otra, con la finalidad de destacar los problemas y preocupaciones
y lograr una mejor comprensión de las necesidades de los periodistas
y los medios de comunicación en relación con los reportajes
sobre menores.
d) Las ONG nacionales deberán examinar la posibilidad de elaborar
una guía de expertos fiables en materia de derechos del niño
y temas afines para ser distribuida en los medios de comunicación.
Esta información podría también ser accesible a
través de las bases de datos informatizadas.
3.
Códigos de conducta y autorregulación
a) Los códigos de conducta y los principios rectores en materia
de reportaje pueden ser útiles para demostrar que es preciso
actuar. Gracias a esos códigos, los periodistas y militantes
de las campañas tendrán en sus manos un instrumento que
podrán utilizar cuando se trate el tema con sus redactores jefe,
sus directores o sus radiodifusoras.
b) Las asociaciones profesionales han de elaborar líneas directrices
particulares en materia de reportaje sobre los derechos del niño,
como las adoptadas por la FIP, para complementar sus códigos
de ética generales.
c) Los periodistas y realizadores de programas tienen el deber de sensibilizar
más al público en lo que respecta a las violaciones de
los derechos del niño. No obstante, los reportajes deben realizarse
con todo cuidado. Especialmente, los medios de comunicación deben
seguir las más altas normas deontológicas a la hora de
informar sobre los derechos del niño.
d) Evitarán y combatirán los mitos y estereotipos relativos
a los niños, en especial los de los países en desarrollo.
Por ejemplo, el mito de que los padres en los países en desarrollo
no se ocupan de sus hijos, las niñas son inferiores a los niños,
los niños se vuelven delincuentes por su culpa, o que el trabajo
infantil y el turismo sexual alivian la miseria de la víctima
o del país de acogida.
e) Los periodistas
nunca publicarán elementos que puedan poner en peligro a niños
vulnerables. Velarán de manera especial en no revelar ninguna
información susceptible de atentar contra la dignidad del menor,
evitando citar su nombre al mismo tiempo que se narra su historia de
manera que cautive y tenga interés periodístico.
4.
La necesidad de debate en las salas de redacción
a) Debería
fomentarse un debate constructivo y de apoyo entre los profesionales
de los medios de comunicación en lo que se refiere al reportaje
sobre los derechos del niño y su imagen periodística.
Este diálogo deberá tener lugar entre la dirección,
los servicios de redacción y los servicios comerciales.
b) Los redactores y la dirección aplicarán una política
de directivas con la que indicarán claramente su oposición
a todo reportaje sensacionalista o parcial sobre los menores, y su apoyo
para que se respeten altas normas éticas entre los periodistas
y los realizadores de programas. La elaboración, en concertación
con los profesionales de los medios de comunicación, de principios
rectores que serán puestos en práctica y supervisados
con todo rigor, podrían ser un medio de lograrlo.
c) Las empresas de medios de comunicación podrían examinar
la posibilidad de contratar corresponsales especializados, responsables
de cubrir todos los aspectos inherentes a la vida de los menores. Una
formación específica ayudaría a los periodistas
a expresar el punto de vista de los niños, especialmente sobre
su crecimiento y su desarrollo, los abusos que se cometen en su contra,
los factores de riesgo, la terminología infantil respecto al
sexo, la legislación, las técnicas de entrevista, la comunicación
con los menores, etc.
d) Deberían investigarse nuevos medios de dar acceso a los menores
a los medios de comunicación, como "fuentes" o comentaristas.
Los niños deberían saber que la información o las
opiniones que han transmitido confidencialmente serán protegidas
con el secreto profesional.
5.
Niños, medios de comunicación y comunidad
a) Desde la escuela
primaria, los niños seguirán una formación encaminada
a aprender a conocer mejor los medios de comunicación con el
fin de comprender y decodificar los mensajes que contienen los programas
y la publicidad, convirtiéndose de ese modo en consumidores críticos
y bien informados.