Si los profesionales
de los medios de comunicación pretenden informar con la sensibilidad
apropiada, también deberán apreciar los derechos de los
niños y las consecuencias de su propia labor. Los periodistas
deben familiarizarse con las circunstancias legales, sociales y económicas
en las que se desarrollan tales abusos. Y deben tener en cuenta qué
medidas protectoras convendría adoptar, tanto para sus informadores
como para sí mismos.
¿Qué
tipo de formación?
La formación
para la sensibilización de los periodistas en activo puede ayudarles
a reconocer la importancia de los derechos infantiles y a reflexionar
sobre las responsabilidades especiales que asumen al investigar, escribir
y publicar relatos relacionados con los niños. Puede darles confianza
para abordar los dilemas comunes suscitados en las salas de redacción.
El planteamiento
de formación aquí descrito no impone normas o soluciones
preestablecidas. Está diseñado por periodistas en activo
con la finalidad de inspirar a sus colegas el desarrollo de estrategias
prácticas destinadas a afrontar problemas complejos, y que establezcan
sus propios "códigos de conducta" a la hora de elaborar
reportajes relacionados con los abusos infantiles.
Si se desea que
esta formación sea eficaz, debe ayudar a los profesionales de
los medios de comunicación a lograr el equilibrio adecuado entre
la protección de los derechos infantiles y la independencia y
la libertad de expresión. En la mayoría de los cursos
de formación profesional de base o de formación en el
empleo, las cuestiones éticas se abordan excepcionalmente y puede
que sólo surjan tangencialmente. Apenas se concede alguna importancia
a los derechos de la infancia, excepto en la medida en que se refieran
a la legislación y reglamentos relacionados con la remisión
de los niños al cuidado de los poderes públicos o cuando
se acuda a los tribunales.
PressWise ha llevado
a cabo investigaciones y cursos de formación para periodistas
sobre los derechos infantiles y los medios de comunicación en
África, Asia, Europa central y oriental, la antigua Unión
Soviética y América Latina, conjuntamente con la Federación
Internacional de Periodistas y la UNICEF.
El consorcio considera que
la formación para la sensibilización permite alcanzar
un nivel ético superior. Alienta a los profesionales de los medios
de comunicación a recapacitar sobre el modo en que abordan los
reportajes o artículos relacionados con los niños. De
este modo, comienzan a acercarse a los niños con más sensibilidad,
apreciando la importancia de escuchar a los menores y de dar cabida
a sus opiniones y planteamientos. Gracias a esta formación, los
periodistas están mejor preparados para lograr un enfoque sobre
los niños ajeno a los estereotipos y a actitudes condescendientes.
La formación puede
también ayudar a la resolución de las presiones conflictivas
afrontadas por los periodistas que elaboran artículos sobre niños
sometidos a abusos, y ayuda a los periodistas a informar con eficacia
y al mismo tiempo a respetar la dignidad de los menores.
¿Qué tipo de formadores?
Un elemento crucial es contar
con formadores de periodismo o periodistas en activo con amplia experiencia
práctica en la cobertura de reportajes sobre niños que
se encuentran en peligro, que conciban el contenido y formato de los
módulos de formación y que impartan las sesiones de formación.
Los periodistas con experiencia y en activo aportan autoridad y credibilidad
en la formación para la sensibilización, que podría
faltar a otros profesionales de los medios de comunicación. Los
periodistas están acostumbrados a trabajar a menudo bajo presión.
Comprenden y sopesan las exigencias de tipo legal, político,
profesional y comercial que dificultan el equilibrio entre la información
sensible y responsable y las exigencias del cumplimiento de plazos estrictos
y un entorno de trabajo competitivo. Su implicación es una manera
especialmente útil de que sus compañeros en plena carrera
profesional se interesen por la cuestión de los derechos infantiles.
¿Qué
estilo de formación?
Los profesionales de los
medios de comunicación son escépticos por naturaleza,
así que la formación sobre sensibilización no puede
ser didáctica. Debe favorecer un proceso de exploración,
de modo que los profesionales puedan cuestionar sus propios esquemas
mentales y las técnicas convencionales de elaboración
de reportajes por medio del debate y de la discusión.
Los formadores deben "compartir
competencias" para facilitar la acción, en lugar de impartir
una enseñanza ex catedra. Su estrategia debe promover el intercambio
libre de información y experiencias, haciendo énfasis
en un planteamiento cooperativo y competitivo para la resolución
de problemas. Asimismo, deben demostrar amplitud de miras y estar dispuestos
a afrontar desafíos, así como estar preparados para reconocer
las dificultades y dilemas experimentados por ellos mismos al cubrir
reportajes sobre niños. Este planteamiento funciona con mayor
eficacia cuando la participación se limita a 20 personas, divididas
en cuatro o cinco grupos de trabajo más reducidos para realizar
ejercicios prácticos. Siempre que sea posible, la práctica
ha de reflejar las condiciones del lugar de trabajo, y evitar los escenarios
propios de un aula de clase o de una sala de reunión.
Estructura
del curso:
Los participantes deberían
estar disponibles al menos durante una jornada completa. Dos días
sería preferible. Un fin de semana largo lejos del lugar de trabajo
es lo ideal, o, en su defecto, la oportunidad de acudir dos días,
sin un intervalo muy largo entre ambos.
Contenido del curso:
Es útil comenzar con
una sesión introductoria para promover la participación
y conseguir que los periodistas identifiquen las necesidades básicas
de los niños y en qué medida difieren de las propias de
los adultos. Un test oral sobre la situación de los niños
en la sociedad permitirá a los periodistas comprobar y compartir
sus conocimientos. También brindará la oportunidad de
discutir el papel de los medios de comunicación para poner de
relieve las deficiencias, ambigüedades y contradicciones en cuanto
al modo en que los poderes públicos responden a sus obligaciones
en el contexto de la Convención sobre los Derechos del Niño
de la ONU.
Puede hacerse hincapié
con ejemplos de actualidad sobre las buenas y malas prácticas
en los medios de comunicación de la prensa escrita y audiovisual,
junto con los códigos de conducta y directrices profesionales
existentes, normas de los medios de comunicación y las directrices
de la FIP publicadas en el presente folleto.
La discusión debería
centrarse en las implicaciones legales y éticas de la presentación
de los niños en los medios de comunicación. ¿En
qué medida funcionan los códigos y directrices voluntarios
en condiciones de trabajo profesional? ¿Cuán efectivos
pueden ser a) promocionando los derechos de los niños y b) minimizando
el daño causado a menores vulnerables? En el contexto de los
derechos de los niños y del "turismo sexual" se plantean
cuestiones legales, éticas y prácticas, que incluyen:
Un aspecto importante de
la formación para la sensibilización consiste en centrarse
en la voz de niños. Se debe dedicar cierto espacio de tiempo
a debatir de qué modo los profesionales de los medios de comunicación
pueden ofrecer a los niños la oportunidad de hablar sobre sus
vidas y de expresar libremente sus puntos de vista personales. Debería
prestarse especial atención a las técnicas de entrevista
con los niños. Se podría animar a los participantes a
compartir sus experiencias y a elaborar sus propias recomendaciones
para mantener un contacto apropiado con los jóvenes.
Las entrevistas cara a cara
con niños vulnerables pueden plantear problemas de identificación
y confidencialidad, así que los periodistas deben plantearse
formas alternativas de contar la historia personal de un niño
y representar visualmente su rostro. Los participantes pueden concebir
maneras prácticas de ayudar a los menores de edad a participar
en los medios de comunicación, por ejemplo a través de
revistas infantiles, programas relativos a los consumidores o talleres
radiofónicos y sitios Internet. Finalmente, el curso de formación
debería prever un espacio de tiempo para que los participantes
conciban y evalúen sus propias estrategias prácticas para
tratar los problemas infantiles en el futuro.
¿Quién puede beneficiarse de esta formación?
La formación ética debería formar parte de la formación
profesional básica, así como de la formación continua
a lo largo de la vida profesional. El impulso para responder a tales
necesidades de formación debería proceder del propio sector,
especialmente a través de sus sindicatos y asociaciones profesionales,
y no sólo de los organismos de atención a la infancia.
Las escuelas y universidades que preparan a los futuros periodistas
y realizadores de programas para el mercado de trabajo deben prestar
más atención a las cuestiones éticas y dedicar
más tiempo y atención al análisis y al debate de
problemas tales como la cobertura de la infancia y sus derechos.
Puede persuadirse a las empresas
de medios de comunicación para que apoyen actividades de formación
sobre sensibilización de breve duración, en un contexto
de trabajo real, si se observa que estimulan el buen periodismo, los
debates bien razonados en las salas de redacción y una mejor
relación con los lectores, espectadores y oyentes más
jóvenes. Las estrategias de formación continua no deberían
dirigirse solamente a los periodistas y realizadores de programas dedicados
a las noticias de actualidad y los asuntos diarios. Los ejecutivos de
los medios de comunicación, los directores de programas, los
redactores especializados en relatos de viajes, los redactores de moda
y reporteros deportivos, todos ellos, deben estar alerta en cuanto a
la importancia de tratar los problemas de la infancia con mayor sensibilidad.
Deberían realizarse cursos especializados sobre el uso de imágenes
infantiles destinadas a fotógrafos, operadores de cámaras
y editores de imágenes.
Trabajo con agencias y ONG:
Los periodistas se muestran escépticos ante los enfoques que,
en el marco de relaciones públicas, intentan "vender"
ideas y planteamientos predeterminados, incluso cuando éstos
proceden de ONG y no de empresas comerciales. La sensibilización
sobre los derechos de la infancia ayudará a los profesionales
de los medios de comunicación a evaluar la validez de las campañas
y a trabajar más eficazmente con las ONG. Les ayudará
a comprender los temores que experimentan estas organizaciones para
la infancia y otros organismos frente a los medios de comunicación
y los periodistas. Las estrategias de formación ayudarán
a los profesionales de los medios de comunicación a entablar
el diálogo con las ONG y otros organismos. Cuando se da primacía
a los intereses de los niños, es posible construir alianzas cimentadas
en la confianza, pero no ajenas a la crítica, que no comprometan
la independencia de los medios de comunicación.
Si los periodistas desean
participar en el proceso de erradicación de la explotación
sexual comercial de los niños, necesitan contar con la información
fáctica y los relatos verídicos que proporcionan las agencias.
Quienes trabajan con los temas de la infancia deben estar seguros de
que pueden confiar en sus contactos de los medios de comunicación
con objeto de no poner en peligro a los niños.
Los profesionales de los medios de comunicación están
idealmente situados para ayudar a los organismos ajenos a los medios
de comunicación a comprender el funcionamiento de este sector.
Pueden aconsejarles sobre el modo de recogida y presentación
de datos (hechos, citas y contactos) para permitir que los diversos
medios de comunicación despierten el interés de sus respectivas
audiencias.
Las ONG pueden desempeñar
un papel muy valioso en cuanto a promover la participación
de los niños en los medios de comunicación. A través
de sus relaciones con profesionales de los medios de comunicación,
pueden desarrollar proyectos que ayuden a los niños a presentar
sus propios relatos y perspectivas, a través de talleres infantiles
radiofónicos o de animación, producción de boletines
de noticias o sitios Internet y pueden convertirse en genuinos relatos,
además de vehículos a través de los cuales los
niños presentan sus vidas.
PressWise es una obra británica
dedicada a la ética de los medios de comunicación cuyos
objetivos son: