Ilustración
Organización
Mundial de la Salud
Federación Internacional de Periodistas (FIP)
Los derechos del niño


Informar sobre el
turismo sexual que utiliza a los niños:
una perspectiva desde África occidental

por Kabral Blay-Amihere

Los Estados de África occidental se enfrentan a un dilema a medida que consiguen obtener una cuota de mercado en la multimillonaria industria del turismo. Dotados con recursos turísticos naturales abundantes, ecosistemas, fauna, hermosas playas, la amabilidad de su gente y un gran sentido de la hospitalidad, algunos países de esta región se están convirtiendo en zonas de atracción importante para turistas de Norteamérica y Europa.

A pesar de las divisas obtenidas por estos países, los funcionarios públicos, la prensa y el público en general, empiezan a sentir inquietud por el lado negativo del turismo. Tales preocupaciones abarcan tanto los planos ideológico y cultural en la medida en que el turismo desvirtúa las culturas nacionales, como de tipo sanitario, ya que el espectro del SIDA aumenta día con día.

A medida que se desarrolla la industria del turismo en África occidental, evoluciona la pederastia o explotación sexual de los niños. Esto plantea problemas a la prensa de África Occidental y a la Asociación de periodistas de África Occidental, que reúne a las asociaciones de periodistas de la subregión. ¿Cómo aborda la prensa debidamente un tema tabú como el sexo en una zona que raramente pone de relieve las costumbres de las poblaciones? Los medios de comunicación de Costa de Marfil se enfrentaron hace pocos años con este problema cuando un niño alegó sufrir reiterados abusos sexuales por parte de un alto Ministro del Estado y de sus amigos. El relato no recibió la cobertura que merecía una cuestión de esta naturaleza.

La asociación de periodistas de África Occidental se reunió en Banjul, Gambia, en junio de 1999, y llegó a un compromiso firme para promover y defender los derechos de la infancia. La declaración de Banjul indica que los derechos de los niños deberían ser un tema clave para los periodistas de la subregión y reiteraron su compromiso para colaborar con organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.

Gambia, donde la conferencia tuvo lugar, no es ajena al lado negativo del turismo, incluida la explotación sexual infantil. Un aspecto perturbador del problema es la cultura del silencio y el velo de misterio que cubre lo que muchos perciben como una desviación sexual, un silencio que sólo la prensa puede quebrantar.

Algunos periodistas han empezado a informar sobre el turismo sexual y la explotación de los niños. Su experiencia resume el dilema al que se enfrentan los periodistas cuando abordan este campo inexplorado en una región donde muchos periodistas tienden a centrarse en los problemas políticos.

Un encabezamiento poco habitual en el Ghana Dispatch informó sobre un ciudadano británico con antecedentes penales por pederastia arrestado en Ghana. Esta persona, que admitió haber sido condenado en el Reino Unido por abuso de un joven de 14 años, se encontraba en Ghana, donde fue acusado de abusar de un menor de 15 años.

El departamento de la mujer y a la juventud, recientemente creado en la policía de Ghana, rescató al joven del pederasta. El caso no se resolvió sin problemas, puesto que la familia de la víctima consideraba que la relación entre el joven y el súbdito británico era una bendición. El británico había comprado un vehículo para el joven y su familia, sirviéndoles de fuente regular de ingresos. Como consecuencia de esta ganancia, los miembros de la familia pretendían impedir el arresto del británico por la policía de Ghana y el término de la relación.

Esta familia no es una excepción en su actitud respecto a la explotación sexual de la infancia como fuente de subsistencia para las familias pobres. Las investigaciones muestran que diversos niños, principalmente varones, obtienen dinero vendiendo sus cuerpos a los turistas.

Dados los beneficios económicos que algunas familias esperan de la relación ilegal de sus hijos, tanto niños como niñas, en el contexto del comercio sexual, los periodistas dedicados a informar sobre estos asuntos afrontan sin duda algunos peligros.

Ben Ephson, redactor del Dispatch de Ghana, afirma que los periodistas que intentan dar cobertura a este tipo de temas se enfrentan a la cólera de los beneficiarios del comercio sexual infantil. Edwin Arthur, reportero de The Independent, que denunció la existencia de una red del sexo en Internet, fue físicamente amenazado.

Tales publicaciones se enfrentan con otros problemas en una cultura con muchos tabúes sobre el sexo. Mientras que la homosexualidad no es una práctica ajena al continente africano, es casi un tabú social el sacar a colación el tema en cualquier reunión. No es probable que un periodista que relata los hechos que implican a un niño y a un adulto encuentre a personas que se expresen libremente sobre este tema.

Las víctimas y las familias no hablan fácilmente sobre el abuso sexual. Las familias prefieren creer en Dios o en el destino. Hay mucho niños que se niegan a revelar el daño que han sufrido por miedo a la vergüenza social y a las repercusiones en forma de maldiciones.

Con una legislación centenaria que obliga a la burocracia al secreto, muchos funcionarios mantienen un silencio perturbador en los casos de explotación sexual y otras formas de abusos.

Desde 1998, la Asociación de periodistas de África occidental, trabajando en el marco de la Conferencia de Recife de la FIP sobre los derechos de los niños y los medios de comunicación, ha colaborado con UNICEF para mejorar la cobertura de los derechos de la infancia. WAJA y UNICEF, conjuntamente, han resaltado diversos aspectos de la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño, incluidos los problemas de trata infantil y de explotación de niños, particularmente de niñas, en situaciones de trabajo doméstico y de explotación sexual.

Otro aspecto positivo ha sido la aparición de diversas organizaciones no gubernamentales dedicadas a los derechos infantiles. Los periodistas han formado clubes para la protección de los derechos infantiles, mientras que los gobiernos forman comisiones nacionales.

Se debe avanzar mediante una política consciente que movilice a las organizaciones y asociaciones de periodistas con objeto de dedicar más atención a resaltar el fenómeno creciente de la explotación sexual de los niños por medio del turismo. Hay que insistir en cuanto a la información sobre los derechos infantiles. Se debería disponer de información de los países Occidente sobre pederastas reconocidos en Europa para permitir que los periodistas de África Occidental tengan datos sobre pederastas que desplazan sus fechorías a otras zonas del mundo. Está claro que no hay muchas publicaciones en la región que estén haciendo lo suficiente en sus salas de redacción.

La FIP y la Comisión Europea han creado el Premio Lorenzo Natalie para la información en el ámbito de los derechos humanos. Dado que la cobertura de los derechos del niño se incluye en esta área, se espera que promueva la participación en este concurso de los periodistas de la región y que centren su atención en los niños.

La Declaración de Banjul sobre derechos del niño y los medios de comunicación instaba a que los periodistas de la región colaborasen con los pertinentes organismos nacionales e internacionales y con las ONG para la aplicación de la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño.

Los artículos 19 y 34 de dicha Convención, adaptados a la atención de los niños por Alexander Nurnberg, imponen una misión que los medios de comunicación no deben ignorar cuando se plantea la explotación sexual de los niños.

Estas versiones revisadas dicen a los niños lo siguiente:

Artículo 19: "Nadie debería dañarte de ninguna manera. Los adultos deben asegurar tu protección contra el abuso, la violencia y la negligencia. Ni siquiera tus padres tienen derecho a hacerte daño".

Artículo 34: "Tienes derecho a la protección contra el abuso sexual. Eso significa que nadie puede hacer algo a tu cuerpo que tú no desees, por ejemplo tocarte o tomar fotos tuyas, o hacerte decir cosas que no desees decir".

Estos son derechos fundamentales que todos los niños, cualquiera que sea el lugar del mundo en el que vivan, tienen derecho a gozar.

 
Federación Internacional de Periodistas (FIP)
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