Federación Internacional de Periodistas (FIP)
Los derechos del niño


Abuso y explotación de la infancia:
Los grandes temas de actualidad

Gran número de periodistas y grupos de prensa podrían mostrar inquietud ante la idea de que una convención internacional (¡o una guía de la FIP!) pudiera dictar lo que deben producir o cómo informar sobre los problemas sociales. No obstante, la mayoría estarían de acuerdo con los principios que contiene la Convención sobre los Derechos del Niño. Por tanto, cabe suponer que las empresas de los medios de comunicación son capaces de explicar claramente la manera en que ponen estos principios en práctica y los pasos que dan para mostrar que no violan los derechos del niño. El presente capítulo examina algunos temas de actualidad: los niños de la calle, el trabajo infantil, la explotación sexual y la trata de menores y esboza algunos enfoques. No pretende señalar a los periodistas la perspectiva en la que deben presentar su trabajo. La historia que relatan puede ser diferente a la aquí descrita, y puede evolucionar con el tiempo. No obstante, conviene que los periodistas y los medios de comunicación estén sensibilizados con respecto a estos temas antes de empezar.

El trabajo infantil

En la agenda política, el trabajo infantil ocupa actualmente un lugar preponderante, especialmente en el contexto de la globalización y debido a que los productos destinados a los consumidores de los ricos países del Norte a menudo son fruto del trabajo de menores de los países en desarrollo, retribuido con un salario de miseria. En realidad, lo esencial del trabajo de los niños se realiza en su domicilio o en la granja familiar. A menudo, los niños de las clases desfavorecidas son considerados como parte importante de la mano de obra familiar. Por lo general, son las niñas a las que somete a los trabajos más duros y, como consecuencia, son las más expuestas a que se las prive de educación.

Es posible que este tipo de historias no resulten tan cautivadoras como las (auténticas) de los niños que fabrican, en talleres clandestinos, zapatillas de deporte destinadas a los ricos mercados de Europa y Estados Unidos, pero también requieren ser contadas, explicadas y situadas en su contexto. Dado que los padres aman (por lo general) a sus hijos y que los hijos desean (por lo general) ayudar a su familia, las presiones que pesan sobre las familias pobres son considerables.

Aun cuando los niños trabajen fuera de su domicilio, existen diferentes puntos de vista respecto al enfoque que ha de adoptarse. La Organización Internacional del Trabajo y la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL), calcula que existen 250 millones de menores a los que se explota con fines comerciales o se les obliga a trabajar para sobrevivir, y realiza activas campañas en favor de la abolición del trabajo infantil. Según la CIOSL, se está privando a generaciones de niños de toda oportunidad de ocupar el lugar que les corresponde en la sociedad y la economía del siglo 21, y subraya que si desde ahora pudiera dejarse de utilizar niños para trabajar, el trabajo infantil podría ser erradicado dentro de una década.

Por otra parte, UNICEF que algunos jóvenes resienten el haber sido "recatados" de un empleo que les proporciona una entrada y estatus vital.

Queda de manifiesto que cabe un debate sobre la mejor manera de avanzar y, en la práctica, la mayoría de los militantes se centran en aquellos trabajos que claramente constituyen una forma de explotación que impide a los menores ir a la escuela. Muchas ONG buscan soluciones alternativas al dilema de la esclavitud o la privación del trabajo y conceden la mayor prioridad a la educación. El punto de vista de la UNICEF puede leerse en su sitio Web (acompañado de un juego) http://www.unicef.org, y consultar el de las organizaciones sindicales en el sitio http://www.icftu.org de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales.

Cuando se reporta sobre el trabajo infantil, es importante asegurarse de que los niños no estén en peores condiciones después de la intervención de los medios.

  • Los periodistas deben, siempre que sea posible, hablar con los niños trabajadores.

  • Los periodistas deben hacer seguimiento a lo que sucede posteriormente a los niños.

  • Los periodistas occidentales que escriben sobre la explotación sexual en los países en desarrollo, podrían también hacer preguntas cerca de sus lugares de origen. Muchos niños de los países ricos trabajan por largas horas o muy temprano en mañanas oscuras (Ej. Repartiendo periódicos). ¿Qué piensan ellos de sus salarios? ¿Cuán cansados están cuando llegan a la escuela? ¿Se sienten seguros? ¿Qué piensan ellos que deberían decir las leyes?

    Los sindicatos tratan de instaurar una
    "relación de confianza"
    con los medios de comunicación.

    La lucha contra el trabajo infantil es desde hace tiempo una prioridad de
    la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres
    (CIOSL), que ha desarrollado una estrategia específica destinada a los
    periodistas para lograr este objetivo.

    La Confederación ha vinculado la erradicación del trabajo infantil con el
    acceso a la educación y el reconocimiento de los derechos sindicales
    en los centros de trabajo. Sus acciones están basadas en dos
    instrumentos jurídicos de la Organización Internacional del Trabajo: el Convenio 138 sobre la edad mínima para trabajar y el Convenio 182 sobre las peores formas de trabajo infantil.

    En 2001, la CIOSL puso en marcha una nueva campaña para alentar a sus organizaciones sindicales afiliadas a desplegar todos los esfuerzos necesarios para lograr que sus Gobiernos ratifiquen tales Convenios. El éxito de esta campaña también depende de la sensibilización al respecto de los medios de comunicación.

    Natacha David, coordinadora del departamento de prensa de la CIOSL,
    Afirma: "Queremos proporcionar a los medios herramientas que los ayuden a adquirir un mejor entendimiento de los asuntos más importantes entre las prioridades de la CIOSL, incluyendo el trabajo infantil. Tratamos de forjar una relación de confianza con los periodistas basada en la credibilidad de la información, de manera que ellos instintivamente sepan exactamente a quien llamar. La CIOSL puede proveer una información muy rica, y nuestros expertos están siempre dispuestos a la entrevista".

    El Departamento de prensa también proporciona cierta cantidad de material audiovisual para los reporteros de TV, y contactos locales para los para los periodistas asignados al extranjero. Sólo a través del diálogo con los niños trabajadores y con los sindicatos locales podrán apreciar en su justa medida la complejidad del problema."

    El sitio Internet de la CIOSL (www.icftu.org) contiene los reportes de prensa de la CIOSL, junto con útiles estudios o reportes. Existen enlaces con diversos departamentos de la CIOSL, Secretariados Profesionales Internacionales, organizaciones afiliadas y organizaciones que comparten objetivos similares.

    Los niños de la calle

    En la mayoría de las grandes ciudades, existen niños que llevan una vida muy difícil. Procedentes de las zonas rurales, atraídos por la gran ciudad, con la expectativa de encontrar una vida mejor, no tienen para sobrevivir otra posibilidad que luchar, sin hogar y sin nadie que se ocupe de ellos. Los niños de la calle están expuestos a la violencia, a las enfermedades y a la explotación.

    Pueden ser blanco de las fuerzas del orden o de bandas de alhechores. Los que logran sobrevivir se vuelven muy hábiles y muchos pueden quizás llegar a cometer delitos graves para conservar la vida. En numerosas ciudades, existen ONG que disponen de programas especiales para ayudar a los niños de la calle y podrían asistir a los periodistas interesados en abordar este problema. A este respecto, la investigación podría abarcar:

  • Entrevistas exhaustivas con los menores.

  • Buscar las consecuencias probables en lo que se refiere a la violencia,
    la agresión y la explotación sexuales, las enfermedades, los delitos y
    las penas en las que se incurre.

  • Enumerar las dificultades que les hacen padecer las autoridades y
    los que abusan de ellos.

  • Indicar dónde encontrar asistencia y apoyo.

  • Informar sobre los problemas a la policía y a las autoridades competentes.

  • Entrevistar a los agentes policiales y a las personas competentes en materia de políticas públicas.

    Los medios de comunicación podrían también seguir a los menores que han logrado salir de este engranaje y tener en cuenta su punto de vista sobre la manera de ayudar a otros menores en la misma situación a hacer lo mismo. Podrían poner de relieve algunas causas subyacentes y volver a tratar el tema al cabo de cierto tiempo con la finalidad de comprobar si la situación ha mejorado.

    Este enfoque continuo tendrá mayor peso si incluye las palabras y los puntos de vista de los menores en lugar de limitarse a la opinión de las personas que los consideran como un problema. No obstante, es raro que los medios de comunicación se pregunten en primer lugar por qué los niños se han quedado sin hogar. Si parece tratarse de la mejor solución para el niño, ¿no cabría preguntarse cómo vivía en su comunidad rural?

    Asimismo, como en el caso del trabajo infantil, lo que un periodista puede intentar saber es si el niño ya carecía de vivienda en su comunidad de origen, aun cuando todavía no llevaba la etiqueta de "niño de la calle". Establecer vínculos entre los niños de diferentes partes del mundo puede contribuir a generalizar el problema y ayudar a todo público local a entenderlo mejor.

    ¿Puede establecerse un vínculo entre
    los niños de la calle y la economía global?

    El centro Kuleana para los Derechos del niño está situado en Mwanza,
    Tanzania, y considera que los medios de comunicación y los periodistas son importantes aliados. Los jóvenes, que constituyen la mitad de los 800.000 ciudadanos de Mwanza, incluyen a un gran número de niños de la calle.
    Poco después de la apertura del centro en 1992, los niños de la calle comenzaron a plasmar sus opiniones en carteles que fueron fijados en toda la ciudad para dar a conocer sus preocupaciones. Esta iniciativa ha dado lugar a la revista Mambo Leo, cuyos carteles figuran ahora en todas las escuelas.
    Kuleana se dirigió a los redactores de los diarios regionales con este
    desafío: "Aquí tienen a sus niños: ¿cómo van a abordar ustedes su situación?"
    Los primeros reportajes de los niños de la calle tendieron a ser sensacionalistas. Sin embargo, a medida que los medios de comunicación adquirieron más confianza y entablaron el diálogo con el centro de Kuleana, comenzaron a cuestionarse las causas que original el problema. El centro sabe que por cada niño que abandona el hogar y acaba en la calle, hay muchos más que viven en casa en condiciones miserables. En primer lugar, se alentó a los medios de comunicación a investigar las condiciones por las que los niños abandonan las zonas rurales por las calles de la ciudad.
    Las emisoras de radio locales dedican espacios de 15 minutos a los niños de la calle y se conceden premios a los ganadores de las competiciones. Aparecen con frecuencia artículos en los diarios nacionales en inglés y suajili. El centro trabaja con la Asociación de Mujeres de los Medios de comunicación de Tanzania (TAMWA) para mejorar la cobertura sobre la violencia contra los niños.
    Rakesh Rajani, cofundador y antiguo director ejecutivo del centro de Kuleana, cree que los espacios dedicados en las emisoras de radio valen tanto como una pila de documentos de conferencia, pues han abierto el debate y lo han implantado en la vida de todos los días.
    Asimismo, cree que los periodistas podrían vislumbrar el tema de los
    derechos de la infancia en casi todo tipo de noticias, particularmente las
    noticias económicas.
    Refiriéndose al décimo aniversario de la Convención sobre Los derechos del Niño, Rajani afirmó: "Un pequeño traspié en el panorama económico puede dar al traste con décadas de avance social obtenido a través de una acción social comprometida. Un cambio del uno por ciento en el presupuesto nacional puede dar lugar a que otros 100.000 niños carezcan de acceso al agua potable."*

    * Las Políticas de Sensibilización sobre Los Derechos del Niño: Lecciones de Tanzania. En la Reunión del Décimo Aniversario de la CIOSL, Génova, 30 de Sep. - 1 de Oct. 1999.

    La explotación sexual de los niños comercial

    La UNICEF calcula que un millón de niños al año incorporados al mercado del comercio sexual en los países en desarrollo y en el mundo desarrollado. Una investigación de UNICEF sobre la explotación sexual de los niños - Beneficiándose del Abuso - muestra que la pobreza y el desmembramiento de las comunidades son los factores de máximo riesgo.

  • El comercio sexual afecta principalmente, pero no exclusivamente a las niñas. Los niños también corren peligro.

  • Los refugiados son vulnerables a las demandas de sexo del personal
    de los campos, los guardias fronterizos e incluso la policía,
    que en principio debería protegerles.

  • Las jóvenes en zonas de conflicto pueden dedicarse al comercio
    sexual con objeto de proteger a sus familias de los grupos armados.

  • La trata aumenta cuando los países muy pobres están cerca de
    países más ricos.

  • La trata de niños, tanto entre los países como dentro de las
    fronteras, parece haber aumentado con toda rapidez.

    Turismo Sexual

    Es la modalidad de abuso, que conjuga con mayor agudeza la explotación personal y comercial, y viola con más obscenidad los derechos de los niños, se produce con los viajes de pederastas de los países ricos occidentales, que utilizan como presa a niños de los países más pobres. El alto perfil dado a esto por los medios de comunicación han contribuido a los intentos por prevenir el abuso y a capturar a los ofensores.

    Aunque este es un asunto importante para que los medios investigue, habría que poner de relieve que este tipo de abuso representa una pequeña parte de la totalidad del abuso sexual infantil y de la explotación sexual comercial de los niños.
    La Organización Mundial de la Salud estima que en Asia la industria sexual cuenta con 1-14% del producto doméstico bruto en Indonesia, Malasia, Filipinas, Tailandia y Japón. Aunque la industria del turismo sexual es altamente visible y lucrativa, sigue siendo mucho menor que los mercados domésticos. Existe una demanda muy alta, por lo tanto precios más elevados, para los niños de edades entre los 12 y 16 años. La industria del sexo prospera donde los hombres tienen dinero para gastar. El comercio del turismo sexual ha crecido porque turistas relativamente ricos del otro lado del mar usan su dinero para explotar a otras sociedades. Sin embargo, mientras los turistas occidentales alimentan este comercio, hay un creciente mercado doméstico donde quiera que la economía se liberaliza, llevando al aumento de la prostitución en China y Vietnam.

    Los periodistas tienen un papel muy valioso en la revelación y
    explicación de los hechos y causas del aumento de la prostitución y la tendencia a la explotación de niños cada vez menores.

  • Los periodistas deben ser siempre claros en sus reportajes en cuanto
    a que los jóvenes explotados son niños.

  • El lenguaje utilizado por el periodista es importante. La industria sexual encubre su comercio con el lenguaje de la fantasía y el deseo. Los periodistas pueden esquivar la propaganda y llamarlo por lo que es:
    abuso a los niños, explotación sexual de los niños, y tráfico de niños.

  • Revelar el rastro. ¿Cómo llegaron los niños a ser puestos a la venta?
    ¿Cómo supieron los turistas donde encontrarlos?

  • ¿Quién se beneficia? No sólo los alcahuetes y burdeles, sino los clubes "respetables" que atraen a los clientes porque permiten que los niños
    sean vendidos sobre sus premisas, los anuncios en los medios, que promocionan y actúan de intermediaros.

  • Los riesgos para la salud. En algunos países casi la mitad de los trabajadores del sexo están infectados por VIH. Los niños tienen más probabilidades de sucumbir a las enfermedades de transmisión sexual, porque su sistema inmune no ha madurado. Los periodistas pueden contrarrestar el mito que dice que los niños más jóvenes están más "seguros".

  • Los periodistas pueden describir el excelente trabajo que se realiza en algunos países por organizaciones que trabajan con los trabajadores del sexo para tratar de protegerlos del VIH y otras infecciones de transmisión sexual que pueden amenazar la vida.

  • Donde la historia involucra al comercio sexual en el turismo, los medios de diferente3s países pueden formar una sociedad para investigar desde ambos lados del mercado y acordar publicar al mismo tiempo.
    Tales investigaciones pueden incluir el papel de la Internet y lo que puede hacerse por la prevención, siendo este un medio que alimenta la
    venta de niños.

    Una de las cosas más importantes que pueden hacer los periodistas es hablar con los niños víctimas de abuso y contar su historia. Las entrevistas sólo deben tener lugar bajo condiciones de seguridad para los niños
    tanto del riesgo de más explotación, como de represalias.
    Los periodistas pueden trabajar con una ONG en la que los niños confíen y tenga un record de apoyo. El periodista nunca debe conducir solo tales entrevista, y debe tomar medidas especiales para asegurarse de
    que el niño no se sienta presionado o un "cliente" de los medios. No es suficiente que el periodista sea bien intencionado, debe verse que el niño esté seguro. Debe estar presente un adulto que tenga un papel protectivo. Sin embargo, es especialmente importante asegurarse de que ninguno de los presentes pueda estar reportando a alguien conectado con el comercio sexual.

    Los niños en estas circunstancias pueden temer hablar. Puede que las represalias no sean sólo contra el niño, sino también contra su familia.
    El periodista debe ser cauteloso al hacer promesas de proteger a las personas, si no pueden cumplirlas. Ofrecer el anonimato es una forma de protección. Así que los profesionales de los medios deben tomar medidas especiales para asegurarse de que el material no sea tomado o robado y que cualquier cosa que se publique continuará protegiendo la identidad del niño, aún bajo repetido escrutinio (por ejemplo, de una cinta de video)

    Si el resultado de tal entrevista es que el público vea este comercio por lo que es identificar más claramente el abuso sexual, entonces los medios habrán hecho bien su trabajo. Sin embargo, el reportaje sensacionalista que llena de glamour a la industria del sexo, o que implique que los niños entran libremente en estos encuentros sexuales, contribuye al abuso y la explotación.

    El turismo sexual es un asunto que demanda investigación, y requiere de tiempo, compromiso, recursos y buenos contactos. Sin embargo, se corre el peligro de que la atención prestada a los aspectos dramáticos y más obscenos del abuso sexual infantil (explotación comercial, trata e Internet)
    se haga en detrimento de la detección y atención del abuso sexual
    "rutinario" de los niños. La publicidad que se dio en el ámbito mundial a los casos de violación de bebés en Sudáfrica en 2001/2002 apenas es sorprendente, habida cuenta de los detalles macabros de tales casos. Sin embargo, el efecto acumulativo de procedimientos judiciales dramáticos y espantosos puede dar lugar a que el público se haga una idea incorrecta de las formas más comunes del abuso sexual.

    Se sugiere que los medios de comunicación informen constantemente sobre las formas más comunes de abuso y recuerden a la opinión pública tanto los riesgos de que un niño sufra abusos (o sea asesinado) por un extraño, como sobre del riesgo de sufrir abusos (o el asesinato) por un miembro de la familia o por alguien conocido. Los tienen también la oportunidad de derrumbar los mitos de que hacen a los niños especialmente vulnerables (notablemente, que la infección por el VIH puede revertirse o que el SIDA puede curarse mediante el sexo con una virgen, o que las prostitutas
    jóvenes tienen menos probabilidades de ser infectadas por las enfermedades de transmisión sexual.

    Los periodistas pueden abrir un debate sobre el marco legal que rodea la industria del sexo. ¿Podría la legalización de la prostitución en general
    hacer más fácil proteger a las mujeres en la industria del sexo y apuntar la legislación hacia la protección de los niños? ¿Existen llamados a un afianzamiento en la industria sexual que tiene como blanco a las mujeres, niñas y niños que trabajan en la prostitución?

    El Segundo Congreso Mundial contra la Explotación Sexual Comercial de los Niños llevado a cabo en Yokohama, Japón, en diciembre de 2001, dijo que, mientras la explotación sexual de niños en todas las formas debería ser una ofensa criminal, los niños víctimas ni deben ser criminalizados o penalizados. Esto significaría, por ejemplo, que los niños prostituidos deben ser rehabilitados, no condenados. Esta posición ha sido fuertemente apoyada por Mary Robinson Alta Comisionada de la ONU para los derechos Humanos, quien dijo al Comité de los Derechos del Niño, reunido en Génova: "Los niños que son víctimas de tales abusos jamás deberían considerarse como autores de los delitos correspondientes de acuerdo con el ordenamiento jurídico nacional.".

    Finalmente, los periodistas que reportan sobre estos asuntos deben estar al tanto de los principales esfuerzos internacionales para combatir la explotación sexual de los niños.

  • El Protocolo Facultativo a la Convención Sobre los Derechos del Niño, sobre la venta de niños, prostitución infantil, y pornografía infantil (ver páginas 17 y 18) entró en vigencia el 18 de enero de 2002, como culminación de una serie de acuerdos y medidas internacionales para tratar de rastrear la trata de niños y todas las formas de abuso organizado y comercial.

  • El Primer Congreso Mundial Contra la Explotación Sexual Comercial de los Niños se llevó a cabo Estocolmo en 1996. Organizaciones gubernamentales y ONG acordaron trabajar juntas sobre una base global.

  • Una Conferencia Internacional sobre el Combate a la Pornografía Infantil en la Internet, que tuvo lugar en Viena en 1999, hizo un llamado a la criminalización internacional de la producción, distribución, exportación, transmisión, importación, posesión intencional y propaganda de pornografía infantil. Llamó a la cooperación entre los gobiernos y la industria de Internet.

    En 1999, la Organización Internacional del Trabajo aprobó el Convenio núm. 182 sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil y la acción inmediata para su eliminación, instando a los Estados a adoptar medidas para eliminar, entre otras cosas, la trata de niños con fines sexuales o el reclutamiento forzoso de niños para utilizarlos en conflictos armados. Este Convenio entró en vigor en noviembre de 2000.

    En el Reino Unido, en 2000-2001, un periódico nacional, The News of the World, promovió una campaña para que todos los hombres incluidos en el registro de delincuentes sexuales fuesen conocidos públicamente y, en el contexto de esta campaña, citó a algunos de ellos en sus páginas. La controversia que se desató tras el asesinato de una colegiala de ocho años de edad en julio de 2000, por un pervertido sexual reincidente, dividió a la opinión pública.

    En el Reino Unido, en 2000-2001, un periódico nacional, The News of the World, promovió una campaña para que todos los hombres incluidos en el registro de delincuentes sexuales fuesen conocidos públicamente y, en el contexto de esta campaña, citó a algunos de ellos en sus páginas. La controversia que se desató tras el asesinato de una colegiala de ocho años de edad en julio de 2000, por un pervertido sexual reincidente, dividió a la opinión pública.

    Existía un sentimiento de rabia porque no se había informado a las familias de que vivían cerca de pederastas conocidos. Pero algunos policías y asistentes sociales estaban convencidos de que la campaña de identificación de tales personas les conduciría a ocultarse, de modo que nadie supiera su paradero. La campaña también dio lugar a que algunas de estas personas fuesen blanco de grupos de autodefensa, que lanzaron piedras a los hogares de los sospechosos de abuso sexual infantil.

    NUWHRAIN, un sindicato que representa a trabajadores de la hostelería en
    Filipinas, es uno de los numerosos organismos que se ha adherido a la lucha
    contra la explotación sexual de los niños. "La explotación sexual de
    los niños por razones comerciales es un problema complejo que
    requiere un planteamiento multilateral", afirma Daniel Edralin, Secretario
    General de NUWHRAIN.
    Uno de los aspectos más destacados del trabajo de NUWHRAIN contra
    la explotación sexual de los niños ha sido la inclusión de esta cuestión
    en sus negociaciones colectivas con la dirección de los hoteles.
    Cuando éstos aceptan las reivindicaciones sindicales, los empleados de hotel están obligados a notificar cualquier petición de los clientes relacionada con la prostitución infantil. El convenio proporciona la protección a
    los trabajadores que se nieguen a facilitar a los clientes la
    prostitución infantil.

 
Federación Internacional de Periodistas (FIP)
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