Federación Internacional de Periodistas (FIP)
Los derechos del niño

El papel de los medios de comunicación
e informar sobre los abusos


Los medios de comunicación tienen por desempeñar un papel capital al informar sobre los derechos del niño y las violaciones de estos derechos. Al exponer y poner de relieve estas violaciones, también pueden buscar los medios de poner un alto a la explotación de los niños. Su tarea consiste en llamar la atención de los responsables políticos y del público en general sobre esos abusos y dar la palabra a los niños sin voz, lo que puede tener importantes repercusiones sobre los propios niños.

Estas son las nobles motivaciones que invocan los medios de comunicación y que en ocasiones ponen en práctica. Los profesionales que han seguido una formación y están motivados, que tienen una serie de objetivos precisos y respetan la ética pueden lograr estos resultados. Las cualidades periodísticas habituales que son la capacidad para establecer buenos contactos, hacer una encuesta rigurosa, comprobar los hechos, utilizar diversas fuentes y dar a los interesados la oportunidad de expresarse son todas válidas. No obstante, requiere que se dediquen los recursos y el tiempo suficientes para investigar así como un seguimiento coherente y de larga duración que en lugar de crear una sensación efímera, crearán una corriente de opinión bien informada y den pauta al cambio.

Sin embargo, es más fácil crear sensación que investigar a fondo. Un artículo rápido sobre la prostitución infantil puede hacerse con pocos medios y poca investigación y es posible que divierta y entretenga al público, pero a costa de consolidar los mitos y estereotipos en lugar de destruirlos.

Las características de los problemas sociales relativos a los niños pueden responder a diversos objetivos tales como los que se mencionan a continuación por orden de eficacia:

Llamar la atención y entusiasmar

El artículo o la emisión se ocupa de un problema, a menudo un problema sobre los niños en lugar de uno de los problemas que ellos experimentan. Entre algunos ejemplos están el comportamiento delictivo, los niños de la calle o la prostitución infantil, donde se condena al niño por su comportamiento sin que medie el menor intento de presentar los hechos según su punto de vista. Estos artículos se redactan apresuradamente a partir de una declaración política o un juicio penal. Crean sensación, pero esclarecen poco y a menudo se acompañan de un llamamiento a tomar medidas enérgicas para "eliminar" el problema.

Si se juzga que los niños ya no son inocentes, los medios de comunicación pueden perseguirlos. En el caso de una encuesta realizada por cinco diarios taiwaneses , se descubrió que se había desatado una hostilidad general en contra de los menores víctimas de la prostitución. De 133 artículos relativos a la detención de menores prostituidos, el 34% utilizaron títulos poco favorables y el 35% tenían un contenido sin recato alguno, utilizando términos tales como infantiles, venderse, desflorada, comercia con su cuerpo en lugar de estudiar y desvergonzado. Estos mismos periodistas se mostraron tolerantes con respecto a los clientes en un 91% de los títulos y el 71% de los textos no eludían para nada a los consumidores que explotan sexualmente a los niños.

En general, las familias en los países en desarrollo, las personas que viven en la pobreza o víctimas de guerras o catástrofes pierden su individualidad y su humanidad en los reportajes que se les dedican, y los niños de estas comunidades tienen todavía menos posibilidades de ser escuchados, ya que se les considera víctimas inútiles o incapaces de actuar, de pensar o de expresarse. Se encierra en este papel de víctimas a comunidades enteras y, en estas circunstancias, se pide a los niños que sean meras figuras decorativas. Su imagen sirve para ilustrar el hambre, el miedo o la miseria, pero rara vez se busca, se publica o se difunde su opinión en lo que se refiere a sus circunstancias y soluciones.

Esclarecer

Un reportaje puede ir más allá de mencionar un problema e incluir entrevistas de menores y de otras personas a fin de explicar el origen del problema, sus consecuencias y describir los hechos desde diferentes puntos de vista. Este enfoque podría plasmarse en el marco de una serie de artículos o emisiones en el curso de un período de tiempo y tiene más posibilidades de influir en las políticas públicas informando a los responsables de la toma de decisiones así como a las personas que pueden tomar medidas al respecto.

Hacer comprender

Lo ideal es que los medios de comunicación superen lo anterior y muestren la situación desde un ángulo realmente distinto. Puede ser el resultado de una investigación a largo plazo realizada por el propio medio de comunicación, o en colaboración con un grupo de ayuda o una ONG. En ese caso, el medio de comunicación puede revelar un vínculo insospechado con un problema, efectuar investigaciones bajo un nuevo ángulo, o revelar un problema oculto. Es así como los medios de comunicación alcanzan el grado de excelencia que dejan una huella profunda y será capaz de suscitar un cambio en los lectores, los auditores y los telespectadores.

Cuando los medios de comunicación alcanzan este grado de excelencia, cada programa o serie de artículos revestirá sus propias características distintas a otras. No obstante, para alcanzar esta excelencia se requiere tiempo, recursos y la voluntad de situar los intereses de los niños en el centro de la programación o del periodismo.

 
Federación Internacional de Periodistas (FIP)
Regresar